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miércoles, 11 de diciembre de 2013

MITOS Y ESTEREOTIPOS.

Hola de nuevo bloguer@s! hoy nuestra nueva entrada trata de desmentir algunos mitos y estereotipos sobre la sexualidad:
- Los negros gozan de mayor impulso y potencia sexual que los blancos.
El tamaño del pene no tiene relación directa con la estatura ni con el peso del individuo, el color de su piel, ni su tamaño es proporcional con otras partes del cuerpo como la nariz. Alcanzará la medida que la información genética transmita. Esta preocupación ha llevado a experimentar sobre él algunas operaciones para dar la impresión de que tiene mayor diámetro o longitud. Algunas de estas intervenciones fueron catastróficas y en algunos casos inciden negativamente en la erección.
- Un hombre con un pene grande tiene mayor potencia sexual.
El hombre no sólo tiene el pene para dar placer, también puede recurrir a sus manos, sus boca, su lengua y a todo su cuerpo. Es muy limitado pensar que su potencial erótico, su valor como ser humano y su capacidad para dar afecto y placer esté únicamente en esa parte de sus genitales.
- La satisfacción sexual de la mujer depende del tamaño del pene.
Una mayor longitud en el pene no proporciona más placer a la mujer. Las mujeres pueden lograr el orgasmo sin penetración, es decir, sin la presencia del falo. Para muchas mujeres el falo es el final de un largo camino de afecto, caricias, ternura ...
- El mejor orgasmo es el producido por la penetración (vaginal).
El coito vaginal es el acto heterosexual por excelencia. Es el objetivo obsesivo de todo varón desde pequeño. E incluso hasta hace poco la penetración vaginal ¡era la única agresión sexual que contemplaba el código penal con rango de violación! Pero resulta que el coito vaginal es lo que menos satisface a la mayoría de las mujeres. La mayor parte de terminaciones nerviosas están alojadas en el clítoris y en la vulva, y muy pocas en la vagina (aunque hay mujeres que también tienen sensibilidad en la vagina y por tanto pueden a llegar a obtener un orgasmo vaginal: 25%).
- La mujer no necesita llegar al orgasmo tanto como el hombre.
Hay hombres que piensan que las mujeres no necesitan obtener el orgasmo en cada relación sexual porque emocionalmente puede quedar tan satisfecha y tan llena o más que si lo hubiera disfrutado. Rotundamente NO. La interrupción del orgasmo de forma frecuente y duradera origina el síndrome de Congestión Pelviana (con síntomas que producen varices que llegan a los ovarios y el útero, sensación de peso y dolor en el vientre, hinchazón de todo el abdomen, pinchazos al sentarse y dolor profundo en el coito. Son mujeres con carácter triste, deprimido y enfermizo). Es provocada por el mal uso del aparato genital (tributo que tiene que pagar por sus excitaciones no resueltas. Parece que no es tan peligroso no eyacular en el hombre porque de una u otra manera – con sueños por ejemplo – lo va a expulsar y por tanto no crea ningún trauma ni enfermedad.
- La relación sexual sólo es plena cuando hombre y mujer llegan al orgasmo simultáneamente.
Hay parejas que tienen mitificado lo de "llegar al mismo tiempo": el orgasmo simultáneo. El cine ha contribuido mucho en eso y en esto otro: "polvos" ultrarrápidos sin quitarse los pantalones, mujeres que entran en éxtasis más que física, milagrosamente en cuanto el individuo se le pone encima. Es muy difícil, por eso se propone que primero consiga el orgasmo ella y luego él (porque si lo consigue él antes ella se puede quedar con las ganas – periodo refractario si es que están haciéndolo exclusivamente con penetración. Lo importante es que ambos queden satisfechos de la manera que a cada uno le resulte más placentera.
- La vida sexual de la mujer termina en la menopausia.
MENOPAUSIA: supresión de la menstruación de forma definitiva de forma natural (40-50 años)o quirúrgica (extirpación del útero). Va seguida de un conjunto de síntomas (síndrome climatérico). Los deterioros físicos afectarán a múltiples órganos especialmente de los genitales. Esta atrofia del aparato genital es más rápida cuanto menos se usa.
Como bien explicó el psicólogo, sexólogo Bruno Moioli, "la necesidad de cariño, de compañía, de comprensión, de amor, de placer,... no desaparece con la vejez ni mucho menos; puede incluso potenciarse y desarrollarse más".

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